Durante el conversatorio La espiritualidad en Andrés Bello, organizado por el Centro Nacional del Libro (Cenal), a propósito del natalicio de este insigne venezolano, la investigadora Mirla Alcibíades indicó que sumar jóvenes lectores es una tarea imprescindible.

 “Hay que ganarnos a los muchachos pero con argumentos distintos”, dijo al compartir su revisión y análisis sobre aspectos personales, sensibles y espirituales de la vida del escritor, humanista, pedagogo y filósofo Andrés Bello este 29 de noviembre en los espacios de la Biblioteca Pública Simón Rodríguez.

La también escritora consideró que para lograr este propósito se pueden rescatar de la historia y literatura las actuaciones y aportes de las grandes mujeres y hombres, como Don Andrés Bello, puesto que en el estudio de su cotidianidad existen diversos aspectos y debates para la reflexión. En ese sentido, acotó que a través de las experiencias espirituales de este autor se han podido visualizar temas relacionados con la masonería, los cuales ya se hablaban en su época, incluso de forma abierta y con menor temor a la iglesia.

 Agregó que, si bien no se han encontrado escritos donde Bello hable con detalles sobre esta etapa de su vida, hay tres obras poéticas que sí reflejan estas temáticas misteriosas y extrasensoriales, que son Los Fantasmas (1842)  Los Duendes (1843) y Las señales de la muerte (1852).

La ponente relató dos anécdotas, a su juicio sorprendentes y aterradoras, de uno de los mentores del Libertador. La primera de estas fue cuando Bello escuchó la voz de su madre ya difunta y, la segunda, en 1898, al cumplir 33 años de fallecido. En ese entonces sus restos fueron exhumados para ser trasladados a un mausoleo junto a su esposa Isabel Dumm de Bello, todos los presentes se sorprendieron porque el rostro del maestro Bello estaba intacto y, al tener contacto con el aire, se fue rasgando hasta convertirse en cenizas, solo quedó su calavera.

Mirla Alcibíades es investigadora jubilada del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), autora de artículos publicados en revistas especializadas de Venezuela, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Ha escrito más de quince libros, el más reciente Literatura y nación en El Cojo Ilustrado. La íntima satisfacción de Jesús María Herrera Irigoyen, publicado por la Fundación Bigott en el año 2017.

Ganadora del premio único de ensayo, en ocasión del centenario de la revista El Cojo Ilustrado, otorgado por la Academia de la Lengua en 1993; también recibió en el año 2002, el Premio de Ensayo Mariano Picón Salas con su aporte La heroica aventura de construir una república. Familia-nación en el ochocientos venezolano; en el 2006 obtuvo un premio especial del Centro Nacional del Libro por su obra Periodismo y literatura en Concepción Acevedo de Tailhardat; entre otros reconocimientos por sus aportes a la investigación de la literatura, en especial la realizada en Latinoamérica.

 

Prensa Cenal.