Aníbal Nazoa es un “cronista cotidiano de las grandezas y miserias de la venezolanidad. Un incorruptible izquierdista, sin desmayo, sin caídas, sin claudicaciones”, en palabras de Luis Britto García.

“Todos los que tuvieron la oportunidad de conocerlo bien, coinciden en que Aníbal era un verdadero genio”, aseguró Clodovaldo Hernández, al referirse al amplio conocimiento que caracterizaba a Nazoa, debido a su pasión hacia todo tipo de lecturas.

Hablar de Aníbal Nazoa, es también referirse a La palabra de hoy, aquel programa radial que el caraqueño condujo con tanta particularidad, explicando el significado de términos que formaban y forman parte de la cotidianidad del venezolano.

Dejó también importantes huellas en el mundo del periodismo impreso, redactando hasta altas horas de la noche para los semanarios Fantoches, El tocador de señoras, El Fósforo, La pava Macha, Dominguito, El infarto y La sápara panda.

Entre sus publicaciones, en su mayorías obras humorísticas, destacan Las artes y los oficios; Obras incompletas; La palabra de hoy, Puerta de Caracas y Entre latinos y americanos.

Obtuvo en 1969 el Premio Nacional de Periodismo y en 1975 el Premio Municipal de Periodismo.

Prensa Cenal.