Hoy se conmemoran 91 años del natalicio de quien consideraba que “escribir no es eso de llenar hojas y hojas y hojas. No, escribir es penetrarse uno mismo hasta el fondo de su corazón, de su alma, de lo que sea.”

La obra de René Augusto Rodríguez Morales (Porlamar, 1927), que firmaba como Renato Rodríguez, es considerada pionera de la nueva literatura venezolana con Al sur del Equanil (1963); El Bonche (1976) La noche escuece (1985); Viva la pasta (1985); Ínsulas (1996); El embrujo del olor a huevos fritos (2008); Quanos (1997) y Tropicamentos (2011). En 2006 recibió el Premio Nacional de Literatura (2004-2005).

En el prefacio de Quanos, el autor se deja ver como lo que fue, un polifacético y crítico de su propio estilo: “después de todo escribir a menudo hace ronchas, tal como el rascar, y por si ello fuera poco no son raros los escritores que gozan rascándose. ¡Y siendo algo tan prescindible! Soy buen cocinero, aceptable carpintero, competente como plomero y electricista y excelente administrador (…) Tras todas las virtudes enumeradas no podría justificar mi escribidera plagiando a Richard Wright, el distinguido autor de Native Son”.

Fallece el 22 de junio del 2011 a los 86 años, en El Consejo, población perteneciente al estado Aragua.