Todo lector ha de llevar en su imaginación la estampa de Gregor Samsa, el protagonista de La metamorfosis (1915), uno de los relatos más conocidos de Franz Kafka (Praga, 1883) y que les ha generado preguntas, llevándolos a relacionar la trama de la obra con la propia vida del autor, aunque éste aclaró que “no se trata de un criptograma. Samsa no es por entero Kafka. La metamorfosis no es una confesión, aunque sea, en cierto sentido, una indiscreción”.

También es autor de Meditaciones (1913), La condena (1913), Carta al padre (1919), En la colonia penitenciaria (1919), Un médico rural (1919), Un artista del hambre (1924), El proceso (1925), El castillo (1926), América (1927), La muralla china (1931), Diarios (1937)  y  Cartas a Felice (1967).

La Fundación Editorial El perro y la rana publicó en 2006 Cartas a Milena, que apareció por primera vez en 1952, donde se recoge la correspondencia de un fugaz romance que el autor mantuvo con una joven escritora checa llamada Milena Jesenska-Pollak.

Kafka murió en Austria en 1924. Solicitó a su amigo y biógrafo Max Brod que al llegar este momento todos su manuscritos fuesen quemados. Brod hizo caso omiso a esta petición y hoy el mundo conoce una de las obras más influyente del siglo XX.